viernes, febrero 13, 2009

Relato corto I

El hombre en la niebla caminaba por ella sin conciencia de que ésta existía, había estado toda su vida sumergido en esta y jamás había chocado con nada. Lo único que distingúa era un arco al fondo que le indicaba donde terminabaan sus dominios.

La niebla le llenaba, le protegía y le mantenía alejado.

Suponía que más allá de la niebla debía haber algo más, pero nunca se había parado a pensar que sería, ni mucho menos pensado en ir más allá de esta.

Un día escuchó algo abajo a su derecha, era un sonido como el de su propia respiración, se acercó y encontró un cuerpo que dormía envuelto en una fuerte ropa de abrigo.

Se preguntó ¿Quién es? ¿Qué hace aquí? Pensó en comunicarse con él (o ella) pero como nunca había salido de su cubículo no había tenido nunca que hablar... y por tanto no supo que decir así que se sentó y esperó hasta quedarse dormido sin conocer siquiera el rostro del desconocido (o desconocida) que había roto su monotonía.

A la mañana siguiente lágrimas corrieron por sus mejillas, el desconocido (o desconocida) ya no estaba... ahora por primera vez en su existencia se sentía solo.

2 comentarios:

Sogul dijo...

Vaya, qué desolador!...
Parece "La carretera" de Cormac McCarthy...

Esperemos que el relato, si es en cierto modo autobiográfico, no acabe pareciéndose a "La Niebla" (muy buena por cierto), de John Carpenter... o a la de Stephen King, porque en ellas hay unos cuantos cadáveres :)

Saludos!!!

Irving el navegante dijo...

Non ti preocupare niente. Es más un ejercicio de transmisión de sensaciones.